Oxide 1Hz de LG: el truco de 1–120 Hz que puede cambiar la autonomía de los portátiles

23 de marzo de 2026
5 min de lectura
Primer plano de la pantalla de un portátil moderno con bordes finos mostrando un documento estático

1. Titular e introducción

Los portátiles llevan años mejorando en potencia, diseño y brillo de pantalla, pero muchos usuarios siguen viviendo atados al cargador. LG Display afirma tener una respuesta: sus nuevos paneles Oxide 1Hz prometen bajar hasta 1 Hz cuando la imagen está casi congelada y subir a 120 Hz cuando hace falta fluidez total. Si la tecnología cumple lo prometido, podría redefinir el equilibrio entre rendimiento, batería y sostenibilidad tanto en Europa como en América Latina. Veamos qué hay realmente detrás de este anuncio y quién tiene más que ganar (o perder).

2. La noticia en breve

Según recoge Ars Technica, LG Display ha empezado la producción en masa de nuevos paneles LCD para portátiles capaces de ajustar automáticamente la tasa de refresco entre 1 y 120 Hz, en función del contenido mostrado. Bajo la marca «Oxide 1Hz», la pantalla reduce la frecuencia a 1 fotograma por segundo cuando detecta imágenes estáticas —correo, documentos, libros electrónicos— y sube hasta 120 Hz para vídeo, juegos o animaciones rápidas.

LG asegura que esto es posible gracias a nuevos materiales en los transistores de película fina, con menos fugas de corriente, combinados con algoritmos propios de control. El fabricante habla de hasta un 48 % más de uso con una sola carga frente a las soluciones actuales, aunque el resultado real dependerá del patrón de uso.

Los primeros equipos que integran estos paneles son los portátiles XPS de Dell de 2026, donde Oxide 1Hz aparece como opción base. LG planea además una versión OLED de la tecnología para 2027. BOE e Intel anunciaron un concepto parecido de pantallas de 1 Hz para portátiles, pero aún no se ha materializado en productos comerciales.

3. Por qué importa

Oxide 1Hz no es solo un nuevo número para la ficha técnica; ataca de frente tres frentes clave: autonomía, diseño térmico y percepción de calidad.

En primer lugar, la energía. La pantalla es uno de los componentes que más consume en un portátil. Reducir la tasa de refresco de 60 a 1 Hz cuando leemos o escribimos significa que el panel trabaja mucho menos y la GPU actualiza la imagen con mucha menos frecuencia. Incluso si el ahorro real se quedara en la mitad de lo que promete LG, estaríamos hablando de una ganancia que normalmente exigiría baterías más grandes o un cambio de plataforma de CPU.

Segundo, el calor y el ruido. Menos actividad implica menos calor; menos calor, menos necesidad de que los ventiladores se disparen. Para los fabricantes eso se traduce en dos estrategias posibles: equipos aún más delgados o la misma delgadez con un funcionamiento más silencioso. En un XPS, un MacBook o un ThinkPad de gama alta, un portátil que «aguanta más y suena menos» es un argumento comercial muy potente.

Tercero, las expectativas del usuario. En móviles, tablets e incluso monitores de sobremesa, 90 y 120 Hz ya se sienten como algo normal. Muchos portátiles de trabajo siguen en 60 Hz porque subir de ahí penaliza claramente la batería. Oxide 1Hz ofrece la promesa de «tenerlo todo»: fluidez cuando hace falta, ahorro cuando no.

¿Quién sale perjudicado? Los fabricantes de paneles que no tengan una respuesta rápida quedarán en desventaja competitiva. Y hay otro riesgo: que los OEM utilicen el ahorro energético para reducir aún más la capacidad de la batería manteniendo la misma autonomía final, de modo que el usuario apenas note la supuesta revolución.

4. El contexto más amplio

Esta jugada de LG encaja en una tendencia clara: la pantalla se convierte en un elemento activo de gestión energética, no en un simple consumidor pasivo.

En smartphones, los paneles LTPO con refresco variable se popularizaron en la gama alta a partir de 2018. Apple, Samsung, Xiaomi o OnePlus los utilizan para bajar la frecuencia cuando la imagen es estática. Oxide 1Hz traslada esa lógica al PC, pero sobre LCD, que sigue siendo la tecnología dominante en portátiles por precio y por la ausencia de problemas de quemado permanente.

En el ecosistema PC ya existían aproximaciones parciales: Panel Self Refresh de Intel, VRR en monitores gaming, e incluso pantallas «dual-mode» en algunos portátiles, que cambian manualmente entre alta tasa de refresco y más resolución. La diferencia es que Oxide 1Hz extiende el rango hasta 1 Hz y automatiza por completo las transiciones.

La competencia no tardará en mover ficha. BOE e Intel trabajan en su propia solución de 1 Hz estrechamente integrada con Windows y las GPU de Intel, lo que puede ofrecer ventajas en cuanto a estabilidad y soporte. Samsung Display tampoco querrá quedarse atrás, sobre todo en OLED, donde tiene mucho peso. El resultado probable es un ecosistema, al menos al principio, fragmentado en varias implementaciones incompatibles entre sí.

A nivel de tendencia, esto subraya hacia dónde va la industria del PC: menos carreras de GHz y más innovación en eficiencia de sistema. Vemos CPUs híbridas, modos de reposo «siempre conectados», experimentos con ARM y ahora pantallas que toman decisiones en tiempo real sobre cuándo vale la pena gastar cada hercio.

5. El ángulo europeo y latino

Para Europa, Oxide 1Hz encaja muy bien en la agenda regulatoria y climática. La UE endurece progresivamente las exigencias de eficiencia energética y huella de carbono. Empresas e instituciones públicas tienen que reportar cada vez con más detalle su consumo eléctrico y emisiones asociadas. En ese contexto, un portátil que reduce de forma realista unos vatios de consumo medio gracias a la pantalla puede sumar puntos en licitaciones y compras masivas.

Además, el usuario europeo –y en buena parte también el latinoamericano urbano– valora mucho la autonomía real, porque el trabajo híbrido es ya la norma: trenes de alta velocidad en España, ICE en Alemania, vuelos internos en México o Brasil, coworkings en Bogotá o Buenos Aires. Un portátil que aguante una jornada completa de ofimática y videollamadas sin enchufe es más relevante que otro 10 % de rendimiento de CPU.

En España y América Latina el mercado está dominado por las grandes marcas globales, pero hay integradores locales que pueden beneficiarse si adoptan pronto estos paneles en equipos profesionales y educativos. Un parque de portátiles escolares con pantallas de muy bajo consumo, por ejemplo, podría reducir notablemente la factura eléctrica de colegios y universidades.

Por último, si la reducción de consumo es tan significativa como promete LG, no sería extraño que, a medio plazo, los organismos europeos revisaran los métodos de medición de eficiencia energética para portátiles, incorporando escenarios de uso que reflejen mejor estas nuevas pantallas de refresco dinámico.

6. Mirando al futuro

El éxito real de Oxide 1Hz dependerá de varios factores clave.

El primero es la integración con el sistema operativo. Windows, los drivers de GPU y las aplicaciones deben coordinarse para saber cuándo es seguro bajar a 1 Hz sin que el usuario perciba retrasos en el cursor, saltos en las animaciones o notificaciones que llegan tarde. Si la experiencia se vuelve «pegajosa» en algunos momentos, los fabricantes preferirán fijar un mínimo más alto —por ejemplo, 24 o 30 Hz— sacrificando parte del ahorro potencial.

El segundo es la estrategia de los OEM. Dell ha sido valiente al llevar Oxide 1Hz a la gama XPS como opción base. Habrá que ver si Lenovo, HP, Asus, Acer y compañía siguen el mismo camino o reservan esta tecnología para configuraciones muy caras. Si se limita al segmento ultra-premium, el impacto global será modesto.

El tercero es la fiabilidad. Nuevas arquitecturas de panel suponen nuevos posibles fallos: parpadeos a bajas frecuencias, problemas de uniformidad, bugs en el firmware de conmutación. Para departamentos de TI en bancos europeos o grandes empresas latinoamericanas, un fallo masivo de pantalla es mucho más grave que una hora menos o más de batería, así que es probable que esperen a la segunda generación antes de apostar fuerte.

Cuando llegue la versión OLED en 2027, el debate se intensificará. Un portátil con OLED de 1–120 Hz que ofrezca negros perfectos, HDR decente y ahorro de energía en productividad sería un golpe duro para los LCD tradicionales en el segmento alto.

7. Conclusión

Oxide 1Hz es una de esas innovaciones discretas que pueden tener más impacto en nuestra vida diaria que una nueva generación de procesadores. Bien implementada, permite compatibilizar pantallas rápidas con una autonomía que tenga sentido para el trabajo híbrido y las ambiciones climáticas europeas. La incógnita es qué harán los fabricantes con ese margen: ¿dar verdaderamente más horas de uso o seguir adelgazando los equipos hasta el extremo? La próxima vez que mire la ficha técnica de un portátil, no se quede solo con «120 Hz»: pregúntese también cuán inteligente es la forma en que gestiona esos hercios.

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