El MacBook Air con M5 deja de ser “el Mac barato” y abre hueco a un nuevo modelo

3 de marzo de 2026
5 min de lectura
Portátil MacBook Air abierto sobre una mesa, destacando su diseño delgado

El MacBook Air con M5 deja de ser “el Mac barato” y abre hueco a un nuevo modelo

La última actualización del MacBook Air parece discreta: chip M5, el doble de almacenamiento y 100 dólares más caro. Pero detrás hay un cambio de estrategia mucho más profundo. Apple está empujando al Air hacia una gama media cómoda y, al mismo tiempo, dejando un espacio claro por debajo para un futuro MacBook de bajo coste. Para estudiantes, autónomos y pequeñas empresas en España y América Latina que siempre han visto el Air como “el Mac asequible”, este movimiento es crucial.


La noticia en breve

Según Ars Technica, Apple ha renovado los MacBook Air de 13 y 15 pulgadas con el nuevo chip M5 y ha duplicado el almacenamiento base: de 256 GB a 512 GB. La compañía afirma que la unidad SSD puede ser hasta el doble de rápida que en el Air anterior con M4.

El MacBook Air de 13" con M5 parte ahora de 1.099 dólares en EE. UU. (antes 999), y el modelo de 15" sube a 1.299 dólares (antes 1.199). Hay dos versiones del M5: una con 8 núcleos de GPU y otra con los 10 núcleos activados. Para configurar 24 o 32 GB de RAM, o 1–4 TB de SSD, es obligatorio elegir el chip completo de 10 núcleos de GPU. Internamente, el M5 combina cuatro núcleos de alto rendimiento, que Apple promociona como “super cores”, con seis núcleos de eficiencia, además de un nuevo chip inalámbrico Apple N1 para Wi‑Fi y Bluetooth.

Las reservas se abren el 4 de marzo y las primeras unidades llegarán el 11 de marzo. El lanzamiento forma parte de una semana cargada de anuncios de Apple: nuevos MacBook Pro con M5 Pro y Max, un iPad Air actualizado, nuevos Studio Display y un iPhone 17e. Ars Technica destaca que la subida de precio del Air deja más margen para el rumoreado MacBook económico.


Por qué importa

No es solo una subida de precio con “regalo” de más almacenamiento. Apple está redefiniendo qué significa hoy “la puerta de entrada al Mac”.

Para quienes siempre ampliaban el antiguo Air de 256 GB a 512 GB, el cambio es positivo: por el mismo orden de precio obtienen ahora esa configuración por defecto, con SSD más rápido y chip más moderno. Para ellos, la relación valor/precio mejora.

El problema llega para los usuarios que solo podían estirar el presupuesto hasta el modelo más barato posible: estudiantes en Madrid o Ciudad de México, autónomos en Buenos Aires o Bogotá, pequeñas agencias en Barcelona, Lima o Santiago. Ya no existe el Air de 999 dólares y, con impuestos, la barrera psicológica de “en torno a 1.000 euros/dólares” queda más lejos que antes.

La segmentación del chip y la memoria refuerza este giro: si necesita más de 16 GB de RAM o más de 512 GB de SSD, se ve obligado a subir al M5 con 10 núcleos de GPU. Es un escalón de precio diseñado desde la arquitectura, más que una necesidad técnica.

Desde la óptica de Apple, tiene todo el sentido. El mercado de PC está plano, las ventas de Mac son cíclicas y aumentar el precio medio por unidad es una forma rápida de mantener ingresos y márgenes. Al convertir el Air en un portátil claramente de gama media, la empresa mejora sus números sin cambiar radicalmente diseño ni componentes caros como la pantalla.

En resumen: el MacBook Air deja de ser “el Mac barato” y se convierte en “el Mac razonable”. Lo verdaderamente barato llegará, si todo encaja, en forma de otro modelo por debajo.


El panorama más amplio

Este movimiento encaja con un patrón ya conocido en Apple: subir el producto principal y luego rellenar por abajo con un modelo más recortado.

Con el iPhone, primero llegaron los modelos Pro con precios que superan con facilidad los 1.200 euros/dólares. Después, Apple introdujo variantes como el XR, el 11, el SE y ahora el 17e para ocupar el rango medio. En portátiles, el Air nació como el modelo “estrella” y acabó convertido en el Mac “para todos”, pero cada iteración lo ha empujado un poco más hacia lo premium.

El nuevo Air consolida esa transición:

  • Se alinea con el ciclo de chips M5 en MacBook Pro.
  • Adopta 512 GB de SSD como base, algo ya habitual en ultrabooks Windows de gama media‑alta.
  • Se separa claramente del hueco donde encajaría un futuro MacBook económico.

En el ecosistema Windows vemos algo parecido. Portátiles finos y ligeros con buena autonomía, pantallas de calidad y procesadores decentes se mueven cada vez más en la franja de 900 a 1.300 euros/dólares, dependiendo del país. Dispositivos como Surface Laptop, Dell XPS o Lenovo Yoga han ido subiendo de precio a medida que integran mejores pantallas, más potencia y, más recientemente, hardware específico para IA.

También hay una cuestión de longevidad. En 2026, vender un portátil de más de 1.000 euros con solo 256 GB resulta difícil de justificar, especialmente cuando muchos móviles de gama media ya traen 256 GB de serie. Doblar el almacenamiento mínimo reduce la probabilidad de que el usuario tenga el disco lleno en dos o tres años y alarga la vida útil del equipo.

En conjunto, el mensaje es claro: el Air quiere ser el portátil “para casi todo el mundo durante muchos años”, no el “Mac de emergencia porque no me llega para algo mejor”.


Europa, España y América Latina

En Europa, la subida de precio se amplifica con el IVA. Un Air que en EE. UU. parte de 1.099 dólares, en muchos países europeos acaba traducido en precios claramente por encima de los 1.300 euros. Para estudiantes y pymes en España, Portugal o Italia esa diferencia es significativa.

Al mismo tiempo, los usuarios europeos y latinoamericanos suelen exprimir más sus dispositivos. Los ciclos de renovación son largos, el mercado de segunda mano es fuerte (Wallapop en España, OLX o Mercado Libre en varios países latinoamericanos) y los salarios medios penalizan las compras impulsivas de gama alta. Visto así, 512 GB de base tiene lógica: un Air con más margen de crecimiento interno y mejor valor de reventa.

La regulación europea también pesa. El Reglamento de Mercados Digitales (DMA) y de Servicios Digitales (DSA) presionan a Apple a abrir su ecosistema, lo que puede erosionar márgenes de servicios en la UE. Si Apple gana menos con comisiones de App Store o acuerdos de servicios predeterminados en Europa, la tentación de compensarlo con hardware más caro aumenta.

En España, las universidades y centros de formación que recomiendan Mac a su alumnado verán cómo el Air se convierte en una opción menos accesible. Muchos estudiantes optarán por tres alternativas: iPad con teclado, portátil Windows o Mac de segunda mano. En América Latina, donde los precios suelen inflarse aún más por impuestos de importación y distribución, el nuevo Air se consolidará como un producto claramente aspiracional, no masivo.


Mirando hacia adelante

La gran incógnita es ese “Mac barato” del que se habla desde hace meses. La subida del Air casi parece una invitación: hay hueco claro para un portátil con macOS más sencillo y barato.

Es razonable imaginar un MacBook con:

  • chasis reciclado de generaciones anteriores,
  • chip M‑series de una o dos generaciones pasadas,
  • 256 GB de SSD, menos puertos y pantalla más modesta.

Algo así como el equivalente Mac al iPhone SE: moderno donde importa, pero claramente recortado. Si Apple acierta con el precio, podría ser un éxito en mercados sensibles al precio como España, México, Colombia, Perú o Brasil, especialmente en educación y pymes.

Para los próximos 6–12 meses conviene vigilar varios puntos:

  • la diferencia real de rendimiento entre el Air con M4 y el nuevo con M5,
  • si la mejora de SSD se nota en tareas pesadas (vídeo, foto, proyectos grandes),
  • cuánto tiempo seguirán vendiéndose Air anteriores con descuentos,
  • y, sobre todo, en qué rango de precio aterrizará el hipotético MacBook económico.

El riesgo para Apple es claro: si el Air se va demasiado arriba y el futuro Mac “barato” se queda corto, el espacio intermedio podría llenarse de ultrabooks Windows muy competitivos, especialmente en Latinoamérica, donde la cuota de mercado de Mac sigue siendo reducida.


Conclusión

El MacBook Air con M5 y 512 GB de serie es un movimiento menos técnico que estratégico. Apple corrige un punto débil histórico —el almacenamiento ridículamente justo—, pero a cambio sube de forma silenciosa el precio de entrada al mundo Mac. Para quienes pueden permitirse esa inversión y piensan a largo plazo, el nuevo Air es probablemente el “Mac por defecto” más sensato de los últimos años. Para quienes solo buscan el Mac más barato posible, el mensaje es otro: espere al próximo MacBook económico, mire el mercado de segunda mano… o considere seriamente un buen portátil Windows.

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