1. Titular e introducción
La compra de Krave Mart en Pakistán coloca a inDrive en el centro de dos batallas clave: la lucha por convertirse en super‑app y la búsqueda de un modelo rentable para el quick commerce, un segmento que en Europa y parte de Latinoamérica ya parece agotado. Para los usuarios hispanohablantes —desde Madrid hasta Ciudad de México o Bogotá— esta operación es una pista de hacia dónde se desplazará la innovación en delivery y cómo podría influir en actores como Rappi, Uber, Glovo o Cabify. Lo que funcione (o fracase) en Karachi se convertirá en referencia para otros mercados emergentes.
2. La noticia en breve
Según informa TechCrunch, la plataforma global de transporte inDrive ha adquirido el startup paquistaní de quick commerce Krave Mart mediante un acuerdo íntegramente en acciones. El trato, cerrado en 2025, ha sido aprobado por la Comisión de Competencia de Pakistán, lo que permite a ambas compañías avanzar en la integración.
Krave Mart, fundada en 2021, opera una red de dark stores en Karachi, Rawalpindi y Lahore, y ofrece entregas de comestibles en unos 30 minutos. inDrive ya había invertido en la empresa en diciembre de 2024 a través de su brazo corporativo de inversión y adquisiciones, lanzado en noviembre de 2023 con hasta 100 millones de dólares destinados a apoyar su estrategia de super‑app.
inDrive inició su servicio de supermercado en Kazajistán en septiembre de 2025 y entró en el mercado paquistaní en enero de 2026 en alianza con Krave Mart, que ahora pasa a formar parte del grupo. El servicio se está desplegando bajo la marca inDrive.Groceries, manteniendo de momento ambas marcas en Karachi.
De acuerdo con los datos citados por TechCrunch, el mercado paquistaní de entrega de comestibles está dominado por Foodpanda, respaldada por el grupo alemán Delivery Hero. Cifras de Sensor Tower señalan que inDrive es la segunda app de transporte más descargada del mundo desde 2022 y una de las cuatro apps de viaje más descargadas, con más de 400 millones de descargas.
3. Por qué importa
Esta operación no va solo de vender leche y pan. Va de quién se queda con la relación diaria con el usuario en mercados donde el móvil es la puerta de entrada a casi todo.
El transporte por aplicación es un negocio duro: márgenes bajos, guerras de precios, presión regulatoria. Para escapar de esa trampa, las plataformas necesitan aumentar la frecuencia de uso y el valor de cada cliente. Si el mismo usuario abre la app tres o cuatro veces por semana para pedir un coche, la cena y la compra, el coste de captarlo se reparte mejor y se abren nuevas fuentes de ingresos.
inDrive, que ya ha conseguido ser líder en descargas en varios países emergentes, intenta ahora convertir esa ventaja en ingresos recurrentes. Con Krave Mart adquiere no solo tecnología, sino algo más difícil de replicar: contratos con proveedores, experiencia en logística de última milla y una red física de almacenes.
Los ganadores evidentes son ambas partes: inDrive acelera su entrada en comercio y Krave Mart encuentra un refugio sólido en un sector donde muchos competidores han terminado absorbidos o cerrados. El perdedor potencial es Foodpanda, y por extensión Delivery Hero, que ve cómo un rival con base de usuarios masiva y ambición de super‑app entra de lleno en su terreno.
Para los consumidores paquistaníes, la consecuencia inmediata puede ser positiva: más promociones, mejores tiempos de entrega y expansión a nuevas zonas. Pero la experiencia europea y de ciudades como São Paulo o Ciudad de México enseña que, tras la fase de descuentos agresivos, suele llegar la consolidación: menos actores, precios al alza y presión sobre repartidores y trabajadores de almacén.
4. La foto grande
El movimiento de inDrive encaja en dos tendencias globales: la consolidación en torno a super‑apps y la redefinición del quick commerce tras el pinchazo de la burbuja.
En el Sudeste Asiático, Grab y Gojek demostraron que es posible conectar transporte, comida, comestibles y pagos en una sola app. En Oriente Medio, Careem sigue un camino similar. En Europa, Bolt expande su oferta desde los viajes hacia el delivery de comida y otros servicios. En América Latina, Rappi se ha convertido quizá en el ejemplo más cercano de super‑app local, con entregas, pagos y servicios financieros.
inDrive es un actor diferente: con sede en California pero foco en mercados emergentes, se ha posicionado como alternativa a Uber con un modelo basado en pujas, donde pasajero y conductor negocian el precio. Ese enfoque encaja especialmente bien en países donde el regateo es parte de la cultura y la sensibilidad al precio es alta.
Ahora intenta extender esa relación de confianza al comercio. Si el usuario percibe que la app le ayuda a conseguir un precio justo en los viajes, es más probable que también le confíe su cesta de la compra. Combinado con dark stores, esto convierte a inDrive en algo más que un simple intermediario: controla parte significativa de la cadena de valor.
El contraste con lo vivido en España o Alemania es notable. Tras el boom de 2020–2021, muchas startups de quick commerce en Europa se consolidaron o desaparecieron; el capital se cansó de financiar modelos operativamente pesados y dependientes de subsidios. Al apostar fuerte por Pakistán, inDrive lanza un mensaje implícito: quizá el modelo no funciona en mercados de alto coste, pero sí en ciudades densas del sur global, con mano de obra y alquileres más baratos y hábitos de compra distintos.
5. El ángulo europeo y latinoamericano
La operación también tiene lectura directa para Europa y América Latina.
Por el lado europeo, el protagonista indirecto es Delivery Hero, grupo alemán detrás de Foodpanda y con fuerte presencia en el ecosistema español a través de Glovo. Un rival como inDrive, agresivo en precio y con millones de usuarios cautivos, puede obligarle a reajustar prioridades de inversión entre Asia, Europa del Este y América Latina.
Además, la Unión Europea está marcando el paso en regulación de plataformas: protección de datos (GDPR), moderación de contenidos y transparencia algorítmica (DSA), competencia en plataformas dominantes (DMA) y nuevas normas sobre trabajo en plataformas. Aunque Pakistán no esté sujeto a estas reglas, los grandes grupos multinacionales tenderán a homogeneizar procesos y tecnología. Lo que se exija en Berlín o Bruselas terminará influyendo en cómo operan en Karachi o Lima.
Para el mundo hispanohablante, la comparación inevitable es con Rappi, iFood o las incursiones de Mercado Libre y Uber en supermercado. Muchos mercados de la región comparten rasgos con Pakistán: grandes ciudades, desigualdad, informalidad laboral, transporte en moto muy extendido. Si inDrive demuestra que puede hacer rentable el quick commerce en este contexto, no sería extraño verla competir más directamente en Latinoamérica, donde ya tiene presencia en movilidad.
6. Mirando hacia adelante
¿Qué cabe esperar a partir de ahora?
Lo más probable es que inDrive utilice Pakistán como laboratorio para un despliegue más amplio. Si las métricas acompañan —volumen de pedidos por zona, tamaño medio de la cesta, porcentaje de usuarios de transporte que usan también comestibles— veremos el modelo replicado en otros mercados donde la app ya es popular: Asia Central, África del Norte, quizás ciudades secundarias de América Latina.
El gran interrogante es la economía unitaria. ¿Puede un pedido medio en Karachi, con márgenes ajustados y usuarios muy sensibles al precio, sostener los costes de almacén, última milla y promociones? Si la respuesta es no, veremos un giro: menos promesas de entrega en 30 minutos y más modelo de supermercado online clásico, con ventanas horarias más amplias.
En paralelo, la regulación se irá endureciendo. Las discusiones que hoy tenemos en España sobre falsos autónomos, seguridad vial de los repartidores o impacto urbano de los dark stores terminarán llegando, con matices, a lugares como Pakistán. Las organizaciones internacionales y las propias multinacionales llevan esos debates en la maleta.
Para emprendedores en España y Latinoamérica, la lección es clara: la innovación en delivery se desplaza a mercados donde hay espacio para experimentar con nuevos formatos y precios. Eso abre oportunidades para proveer tecnología a estos actores —desde optimización de rutas hasta herramientas de cumplimiento normativo— sin necesidad de quemar capital en flotas propias.
7. Conclusión
La adquisición de Krave Mart por parte de inDrive es una apuesta ambiciosa: convertir el dominio en descargas en mercados emergentes en una plataforma de comercio recurrente apoyada en quick commerce, justo cuando muchos dan el modelo por muerto. Si Pakistán se convierte en la prueba de que la ecuación funciona en el sur global, el mapa competitivo para Rappi, Delivery Hero, Uber y compañía cambiará de forma notable. La pregunta para usuarios y reguladores hispanohablantes es sencilla pero incómoda: ¿hasta qué punto estamos dispuestos a sacrificar precio, rapidez o condiciones laborales para tener todo —viajes, comida, compras— dentro de una sola app?



