OpenAI está poniendo orden en uno de los usos más habituales de su chatbot: hablar de salud.
La compañía ha presentado el 7 de enero ChatGPT Health, un espacio dedicado dentro de ChatGPT para conversaciones sobre salud y bienestar. No es un capricho: según OpenAI, más de 230 millones de personas hacen preguntas de salud y bienestar en la plataforma cada semana.
Un carril propio para los temas médicos
Hasta ahora, tus dudas sobre un dolor de rodilla convivían en el mismo chat que tus recetas de pasta y tus prompts de trabajo. Con ChatGPT Health, eso cambia.
De acuerdo con el anuncio de OpenAI, el nuevo producto:
- Aísla las conversaciones de salud del resto de tus chats, para que ese contexto no contamine otras respuestas.
- Mantiene la salud fuera de los chats estándar por defecto. Si empiezas a hablar de síntomas o tratamientos fuera de la sección Health, la IA intentará llevarte a ese apartado.
- Puede usar lo que ya sabe de ti en el ChatGPT normal. Si antes le pediste un plan para preparar un maratón, ChatGPT Health sabrá que corres cuando hables luego de objetivos de fitness.
Es un equilibrio delicado: separar lo sanitario del resto, pero sin perder el contexto que hace que las respuestas parezcan más personalizadas.
Conexión con Apple Health y otras apps de bienestar
ChatGPT Health también se adentra más en tus datos personales, siempre que tú lo autorices.
OpenAI afirma que podrá integrarse con tu información personal o registros médicos procedentes de apps de salud y bienestar como:
- Apple Health
- Function
- MyFitnessPal
La idea es que el asistente adapte sus recomendaciones a lo que realmente haces: cuánto te mueves, qué registras, cómo duermes.
La compañía añade una promesa importante: las conversaciones dentro de ChatGPT Health no se usarán para entrenar sus modelos.
La apuesta de OpenAI: aliviar un sistema saturado
Fidji Simo, CEO of Applications en OpenAI, plantea ChatGPT Health como respuesta a problemas crónicos del sistema sanitario. En una entrada de blog menciona:
- barreras de coste y acceso,
- médicos sobrecargados,
- falta de continuidad en la atención.
El mensaje es claro: cuando pedir cita es complicado o la consulta dura apenas unos minutos, un asistente de IA puede parecer una alternativa tentadora para rellenar huecos.
El choque con la realidad de los modelos de IA
El problema es que los grandes modelos de lenguaje no piensan como un médico.
OpenAI recuerda que sistemas como ChatGPT generan la respuesta más probable, no necesariamente la más correcta, y que son propensos a las alucinaciones.
Esa limitación está negro sobre blanco en sus propias condiciones de servicio, donde la empresa afirma que ChatGPT “not intended for use in the diagnosis or treatment of any health condition.”
Ahí está la contradicción central: ChatGPT Health está diseñado para hablar de salud —y puede conectarse a tus datos de fitness y bienestar— mientras OpenAI insiste en que no debe usarse para diagnosticar ni tratar enfermedades.
Disponible en las próximas semanas
OpenAI asegura que ChatGPT Health se irá desplegando en las próximas semanas.
Queda por ver si médicos, reguladores y pacientes lo abrazan como una herramienta de apoyo o lo ven como otro ejemplo de la brecha entre la ambición de Silicon Valley y los riesgos muy reales de mezclar IA y salud.



