1. Titular e introducción
Cuando una sola empresa anuncia 110.000 millones de dólares para infraestructura de inteligencia artificial, ya no hablamos de un simple proyecto de data centers. Reliance quiere que India deje de ser solo “la oficina del mundo” y se convierta en una de las centrales eléctricas de cómputo de la era de la IA.
Si esta apuesta cuaja, cambiará dónde se entrenan y ejecutan los modelos y cuánto cuestan, con impacto directo para startups europeas y latinoamericanas que hoy sufren la escasez y el precio de las GPU. En este análisis explico qué ha prometido Reliance, por qué es tan relevante, cómo encaja en la carrera global por la IA y qué oportunidades abre —y cierra— para los mercados hispanohablantes.
2. La noticia en breve
Según informa TechCrunch, Mukesh Ambani, presidente del conglomerado indio Reliance Industries, anunció en el India AI Impact Summit de Nueva Delhi un plan de inversión de unas 10 billones de rupias (alrededor de 110.000 millones de dólares) para construir infraestructura de IA en India durante los próximos siete años.
El proyecto incluye data centers a escala de gigavatios, una red nacional de edge computing y nuevos servicios de IA integrados con Jio, el operador de telecomunicaciones del grupo. TechCrunch señala que Reliance ya está construyendo centros multi‑gigavatio en Jamnagar (estado de Guyarat) y que más de 120 MW de capacidad deberían entrar en operación en la segunda mitad de 2026.
La iniciativa se suma a otros anuncios masivos: el grupo Adani planea invertir unos 100.000 millones de dólares en centros de datos de IA, mientras que el Gobierno indio espera más de 200.000 millones en inversión total de infraestructura de IA en los próximos dos años. Empresas globales también se están posicionando: OpenAI colabora con Tata Group en capacidad de IA y Jio firmó un acuerdo con Google para ofrecer servicios basados en Gemini. Reliance afirma que apoyará el despliegue con energía renovable propia y desarrollará capacidades de IA en varios idiomas indios.
3. Por qué importa
No es solo una cifra gigantesca para titulares. Reliance está intentando repetir su jugada histórica en telecomunicaciones: usar escala extrema, integración vertical y acceso barato a capital para reventar precios, ahora en cómputo de IA.
Ganadores potenciales:
- Startups y empresas indias, que dispondrán de cómputo de IA local y posiblemente más barato, conectado directamente a una red móvil y de fibra con cientos de millones de usuarios (Jio).
- Grandes actores de IA que buscan diversificar regiones: India puede convertirse en un “tercer polo” de infraestructura, más allá de Estados Unidos y China.
- Fabricantes de chips y proveedores de energía, que encuentran en Reliance un cliente dispuesto a firmar contratos gigantes y de largo plazo.
Posibles perdedores:
- Operadores de data centers más pequeños en India, que difícilmente podrán competir con el músculo financiero y regulatorio de Reliance.
- Países que aspiraban a ser hubs de cómputo de IA, incluidos algunos europeos y latinoamericanos, que tendrán que enfrentarse a un competidor con tierra, mano de obra y energía solar muy baratos.
En el fondo, el mensaje de Ambani —India no puede limitarse a “alquilar inteligencia”— refleja una tensión global: cada país quiere asegurarse cuotas propias de modelos, datos y ahora también de cómputo. Hoy, el cuello de botella de la IA no es tanto el talento como la capacidad de cálculo.
La jugada de Reliance es clara: dejar que las grandes tecnológicas estadounidenses dominen los modelos fundacionales, mientras India aspira a controlar una porción significativa de la capa de infraestructura. Si consigue desplegar los gigavatios prometidos, podría empujar a la baja el precio mundial del cómputo de IA, igual que Jio hundió el precio de los datos móviles y disparó la adopción digital en India.
4. El panorama general
El anuncio de Reliance llega en plena fiebre por construir “centrales” de IA en todo el mundo. Enmarca tres movimientos clave.
1. De región cloud a zona industrial de IA
Los hyperscalers de EE. UU. —Microsoft con OpenAI, Amazon, Google— ya gastan decenas de miles de millones de dólares al año en data centers optimizados para IA. Los países del Golfo, como Emiratos Árabes Saudí y Arabia Saudita, están invirtiendo fuertemente para ser nodos globales de IA. Con Reliance y Adani, India quiere estar en esa misma conversación: no solo como un gran mercado, sino como exportador de capacidad de cómputo.
2. Soberanía de IA en clave de infraestructura
Europa, Emiratos o Canadá hablan de “IA soberana” centrándose en modelos y datos. India introduce una variante: soberanía de cómputo en manos principalmente del sector privado, con apoyo del Estado. El Gobierno marca prioridades y ofrece incentivos; los conglomerados ejecutan con su propio balance.
3. Eco histórico: cuando Jio revolucionó el 4G
La entrada de Jio en el mercado móvil indio es un precedente importante. Con enormes inversiones en una red 4G moderna y tarifas agresivas, Jio hundió el precio del gigabyte, provocó consolidación, pero también el auge de apps, fintech y comercio electrónico locales.
Trasladado a la IA, el patrón sería similar: usar el músculo de infraestructura para hacer que la inferencia —y quizá más adelante el entrenamiento— sean tan baratas que millones de desarrolladores y pymes indias las integren por defecto. Y el resto del mundo, incluida la comunidad hispanohablante, puede terminar aprovechando esas economías de escala mediante acuerdos de outsourcing y alianzas técnicas.
En el fondo, la lección es que la IA ha dejado de ser solo una carrera de algoritmos. Es política industrial + política energética + estrategia de telecomunicaciones. Los ganadores serán quienes sepan orquestar las tres al mismo tiempo.
5. El ángulo europeo e hispano
Para Europa, el movimiento de Reliance es al mismo tiempo un aviso y una ventana de oportunidad.
La UE lleva años hablando de Gaia‑X, EuroHPC y la Ley de Chips para reducir la dependencia de nubes estadounidenses y fábricas asiáticas. Pero la realidad es que un solo conglomerado indio está comprometiendo un volumen de capital comparable a muchos programas digitales nacionales europeos juntos.
Europa protege muy bien los derechos de los ciudadanos —ahí están el RGPD, la Ley de Servicios Digitales y la futura Ley de IA—, pero le cuesta mucho más desplegar infraestructura a gran escala. Construir un data center de gran tamaño en España, Alemania o Francia implica precios altos de energía, múltiples capas de permisos y a menudo resistencia social. India, en cambio, ha decidido que la infraestructura de IA es una prioridad estratégica y está alineando suelo, energía y regulación en esa dirección.
Para empresas y startups en España y América Latina esto abre dos frentes:
- Diversificación de regiones: además de AWS, Azure, Google Cloud y los proveedores locales, en unos años podría existir una opción india competitiva en precio, especialmente atractiva para entrenar modelos con datos sintéticos o no personales.
- Alianzas tecnológicas: compañías españolas o latinoamericanas podrían co‑desarrollar modelos sectoriales (por ejemplo, en finanzas, agricultura o logística) donde los datos y el conocimiento del dominio sean hispanos, pero el cómputo masivo se realice en India.
Desde el punto de vista regulatorio, el gran reto será compatibilizar las transferencias de datos y el uso de cómputo indio con el RGPD europeo y las legislaciones de protección de datos latinoamericanas (como la LGPD brasileña). Habrá que distinguir con precisión qué se puede sacar fuera —dataset anonimizados, modelos sintéticos— y qué debe permanecer en jurisdicciones locales.
A cambio, hay afinidades culturales: India lleva décadas trabajando como socio tecnológico de bancos, telcos y gobiernos en América Latina y España. Añadir infraestructura de IA a esa relación puede ser el siguiente paso lógico.
6. Mirando hacia adelante
Varios interrogantes determinarán si los 110.000 millones de Reliance se traducen en gigavatios reales o se diluyen en promesas.
1. ¿Habrá suficientes chips?
Las GPU avanzadas son el cuello de botella global. Nvidia y sus competidores ya están sobrevendidos con los pedidos de hyperscalers estadounidenses y compras de China (dentro de los límites de los controles de exportación). Reliance necesitará contratos de suministro a muy largo plazo y buen encaje geopolítico para asegurar volumen a precios razonables.
2. Energía, agua y clima
Un data center de gigavatios es, en la práctica, una instalación industrial masiva. Reliance planea aprovechar su cartera de energía solar, lo que es una ventaja frente a muchos países europeos. Pero la estabilidad de la red, el consumo de agua para refrigeración y el impacto local en zonas ya afectadas por olas de calor pueden generar fricciones.
3. Talento y operación a escala
India tiene muchísimos ingenieros, pero operar superclusters de IA al máximo nivel es una disciplina propia, todavía concentrada en Silicon Valley, China y algunos núcleos europeos. Reliance tendrá que fichar talento global o entrar en alianzas profundas con jugadores experimentados si no quiere aprender a base de errores caros.
4. Modelo de negocio y apertura
Si la infraestructura se usa sobre todo para Jio, retail y servicios financieros del propio grupo, el impacto global será limitado. Si en cambio Reliance la abre como plataforma competitiva frente a AWS, Azure o Google Cloud, puede convertirse en un nuevo polo de atracción también para empresas hispanohablantes.
Mi pronóstico: hacia 2030 India será uno de los tres o cuatro grandes centros mundiales de cómputo de IA, junto con Estados Unidos, ciertas zonas de Asia oriental y probablemente el Golfo. Los precios de inferencia caerán significativamente, y veremos a muchas empresas —incluidas algunas españolas y latinoamericanas— evaluar seriamente regiones indias para partes de su stack de IA.
Mientras tanto, la tarea para CTOs y fundadores en el mundo hispano, en los próximos 2–4 años, es clara: mapear qué cargas de trabajo de IA son críticas y no pueden salir de su jurisdicción, y cuáles podrían beneficiarse de cómputo barato en India u otras regiones, siempre que haya garantías contractuales y legales sólidas.
7. En resumen
El plan de Reliance de invertir 110.000 millones de dólares en infraestructura de IA es una declaración de que la próxima fase de la carrera por la inteligencia artificial se va a decidir en redes eléctricas, parques solares y salas de servidores, no solo en papers y modelos.
India aspira a ser un referente de precio y escala en cómputo de IA. Para Europa y el mundo hispanohablante, eso significa más competencia pero también una oportunidad para construir una relación tecnológica más equilibrada con el país. La cuestión es si estaremos dispuestos a integrar a India en nuestras estrategias de nube e IA, o si seguiremos atrapados entre la dependencia de los hyperscalers estadounidenses y la fragmentación regulatoria propia.



