La Generación Z se está cansando de vivir como si cada momento fuera un espectáculo público. Esa es la apuesta de Fizz, la app que se ha convertido en la plataforma social dominante en campus universitarios de Estados Unidos.
Lo que empezó como una frustración en plena pandemia con los chats de grupo terminó convirtiéndose en lo que su cofundador y CEO, Teddy Solomon, describe como «la app social universitaria más grande desde Facebook». En lugar de perseguir el vídeo viral perfecto, Fizz se centra en ese 99 % de la vida cotidiana que nunca llega al feed de Instagram ni al highlight de TikTok.
En el pódcast Equity de TechCrunch, la periodista Dominic-Madori Davis se sentó con Solomon en el escenario de Disrupt para analizar por qué él cree que las redes sociales dejaron de ser sociales y por qué el anonimato vuelve a seducir a una generación que ha crecido pegada a la pantalla.
Por qué el anonimato, y por qué ahora
Solomon sostiene que Instagram y TikTok han pasado a ser plataformas de puro entretenimiento. Son ideales para creadores y algoritmos, pero menos para la vida universitaria real, desordenada e imperfecta. Ese giro, afirma, abrió la puerta a algo más íntimo y menos pulido.
La respuesta de Fizz es un modelo híbrido: usuarios dentro de comunidades universitarias verificadas, pero con buena parte del contenido en formato anónimo y con un enfoque hiperlocal. El resultado es un feed que se siente más como la sala común de una residencia que como un escenario global.
La moderación como arma secreta
Las apps anónimas arrastran un largo historial de toxicidad. Solomon insiste en que la infraestructura de seguridad de Fizz es lo que marca la diferencia en esta nueva ola. La compañía se apoya en una red de unos 7.000 moderadores estudiantiles voluntarios, reforzados con herramientas de inteligencia artificial, para evitar que las conversaciones deriven en acoso o abuso.
Esa combinación de contexto humano y escala tecnológica está en el centro de la promesa de Fizz: conversaciones reales sin caer en el caos total.
Más allá del campus: hacia un «Global Fizz»
De momento, Fizz domina el espacio universitario, pero sus ambiciones van mucho más allá. En Equity, Solomon desgrana la estrategia de expansión fuera de las universidades y qué significa exactamente cuando el equipo habla de un «Global Fizz».
La gran pregunta: ¿puede funcionar el mismo modelo anónimo e hiperlocal para comunidades más amplias cuando los estudiantes se gradúan y se reparten por nuevas ciudades?
Por qué construir en Nueva York y no en San Francisco
Solomon también defiende a Nueva York como mejor base para una startup de consumo. Aunque Silicon Valley sigue siendo el destino clásico para muchos fundadores, explica por qué estar cerca de la cultura, los medios y una base de usuarios densa y diversa es clave cuando intentas crear la próxima gran red social.
Escucha la conversación completa
En el episodio completo de Equity podrás escuchar:
- por qué Solomon cree que Instagram y TikTok se han convertido en plataformas de puro entretenimiento y cómo eso abrió un hueco para Fizz,
- cómo Fizz utiliza unos 7.000 moderadores estudiantiles voluntarios más IA para mantener la plataforma segura,
- cómo podría ser ese «Global Fizz» más allá de los campus universitarios,
- por qué Solomon considera que Nueva York es mejor lugar que San Francisco para construir una empresa de consumo.
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