Nvidia llegó al CES 2026 sin el plato fuerte que muchos jugadores de PC daban por hecho: nuevas tarjetas gráficas GeForce.
La keynote de unos 90 minutos de Jensen Huang giró casi por completo en torno a centros de datos y modelos de IA. Las novedades para gaming se relegaron a un vídeo aparte publicado más tarde, y el mensaje fue claro: si quieres algo nuevo este año, vendrá por el lado del software.
En lugar de una familia RTX 50 Super, Nvidia presentó DLSS 4.5 y mejoras en Multi‑Frame Generation (MFG) para exprimir un poco más las GPU que ya están en el mercado.
DLSS 4.5: un nuevo modelo transformer para escalar mejor
DLSS 4.5 estrena un "modelo transformer de segunda generación" para el escalado por IA. Nvidia asegura que está entrenado con un conjunto de datos más amplio para hacer mejores predicciones cuando inventa píxeles.
Según Bryan Catanzaro, de Nvidia, la mejora se nota sobre todo en los modos Performance y Ultra Performance, donde DLSS tiene que convertir una imagen de baja resolución en una salida 1440p o 4K y cualquier fallo canta enseguida.
Puntos clave:
- El nuevo modelo funciona en GeForce RTX de las series 20, 30, 40 y 50.
- Está disponible ya mediante una actualización de drivers.
- Se selecciona desde la app de Nvidia en juegos que ya soportan DLSS (que aparezca o no en los menús del juego depende de cada estudio).
Todo perfecto… salvo si sigues con una RTX de generaciones anteriores.
Castigo de rendimiento en RTX 20 y 30
La propia Nvidia reconoce que DLSS 4.5 consume más recursos en las RTX 20 y 30. Los usuarios de estas tarjetas verán una penalización mayor que quienes tengan una 40 o 50.
Los primeros tests externos van en la misma línea. El canal Mostly Positive Reviews comparó el modelo de DLSS 4.5 con el de DLSS 4.0 en una RTX 3080 Ti y midió una caída de rendimiento de entre un 14 % y un 24 %, según el juego y la configuración.
Eso no significa que haya que desactivar DLSS. Frente a jugar a resolución nativa en la misma GPU, DLSS 4.5 probablemente sigue saliendo a cuenta. Pero deja clara la jugada: más calidad de imagen gracias a un modelo más complejo, a cambio de perder unos cuantos FPS si sigues en hardware anterior.
Multi‑Frame Generation: modo 6× y comportamiento dinámico
El otro frente de Nvidia es DLSS Multi‑Frame Generation, su tecnología que intercala fotogramas generados por IA entre los que realmente renderiza la GPU.
Hasta ahora, MFG podía crear hasta tres fotogramas generados por cada fotograma real. Con la nueva versión, ese máximo sube a cinco, lo que Nvidia vende como modo 6×.
Sobre eso se monta Dynamic Multi‑Frame Generation:
- En escenas pesadas aumenta el número de fotogramas generados para mantener alto el framerate.
- En escenas sencillas reduce ese número "para calcular solo lo necesario", ahorrando trabajo a la GPU y, en teoría, bajando algo la latencia.
Las condiciones se mantienen:
- Multi‑Frame Generation sigue siendo exclusivo de las RTX 50.
- Las RTX 40 se quedan limitadas a generar un fotograma por IA por cada fotograma real.
- Las RTX anteriores no tienen generación de frames.
- El juego necesita partir de un framerate base decente para que no se dispare el input lag ni aparezcan artefactos raros.
Es decir: MFG es un multiplicador para juegos ya rápidos, no una varita mágica para convertir títulos mal optimizados en experiencias fluidas.
Estas mejoras de Multi‑Frame Generation llegarán en primavera de 2026; a diferencia del modelo de DLSS 4.5, todavía no están disponibles.
El gran ausente: Reflex 2
Hay una ausencia que llama la atención: Reflex 2.
Reflex es la tecnología de Nvidia para reducir la latencia de entrada. En el CES de 2025 la compañía habló de Reflex 2 y presumió de reducciones de hasta un 75 % en la latencia usando una RTX 50, un dato muy relevante cuando combinas escalado y generación de frames.
Este año, ni una palabra. No hay fecha, no hay beta, no hay demo nueva.
Para los jugadores competitivos, que valoran más el tiempo de clic a píxel que un contador de FPS enorme, ese silencio pesa.
Por qué no hubo nuevas GeForce
En otro ciclo, el CES 2026 habría sido el escaparate perfecto para una familia RTX 50 Super: una subida de especificaciones a mitad de generación para refrescar catálogo, igual que Nvidia hizo con las RTX 40 Super en el CES 2024 para mejorar su relación calidad‑precio.
Los rumores apuntaban justo a eso: modelos 50 Super orientados a la campaña navideña de 2025, con un foco claro en más memoria. La gran mejora iba a ser un aumento del 50 % en la capacidad de VRAM gracias al salto de chips de 2 GB a chips de 3 GB.
Las configuraciones rumoreadas eran:
- GeForce RTX 5070 Super: 18 GB de RAM
- GeForce RTX 5070 Ti Super: 24 GB de RAM
- GeForce RTX 5080 Super: 24 GB de RAM
Si damos por buenos esos datos, el plan se vino abajo con la escasez repentina de memoria y la subida de precios a finales del año pasado, impulsadas en buena parte por la demanda brutal de los centros de datos de IA.
Y ahí está el cambio estructural: Nvidia hoy es, ante todo, una empresa de IA que también vende gráficas para consumo, no al revés. Con memoria de alto rendimiento limitada, tiene toda la lógica del mundo destinarla a aceleradores de IA para la nube, no a un refresco intermedio de GeForce.
Un CES muy frío para las GPU dedicadas
Nvidia tampoco está sola en esta pausa del hardware gaming.
En el CES 2026:
- Nvidia se centró en DLSS y en software.
- AMD habló de CPUs y plataformas con iGPU mejoradas que usan la RAM del sistema, pero no enseñó nuevas Radeon dedicadas.
- Intel hizo algo parecido: mejores gráficas integradas, pero ni rastro de nuevas tarjetas Arc, pese a las continuas pistas de que una Arc B770 de gama media está casi lista.
El patrón es evidente: la industria sigue mejorando la gráfica "de serie" que viene con los procesadores y portátiles, mientras el mercado de GPU dedicadas se toma un respiro.
El software sostiene la historia GeForce… de momento
Así que el CES 2026 quedará como el año en el que Nvidia intentó mantener enganchados a los jugadores a base de software más inteligente en lugar de silicio nuevo.
DLSS 4.5 promete un escalado más limpio, aunque castiga un poco a las RTX 20 y 30 en rendimiento. Multi‑Frame Generation se vuelve más agresivo con su modo 6× y el comportamiento dinámico, pero sigue encerrado en las RTX 50. Y Reflex 2, la pieza clave para quienes viven pendientes de cada milisegundo de lag, sigue desaparecido.
Con la memoria cara, los centros de datos de IA absorbiendo todo y sin rastro de una familia RTX 50 Super, la pregunta para 2026 es sencilla: ¿será suficiente un DLSS más listo para que sigas en el ecosistema Nvidia hasta que llegue la próxima gran ola de hardware?



