Tade Oyerinde y Teddy Solomon explican cómo construir comunidades que no abandonan tu app

31 de diciembre de 2025
5 min de lectura
Tade Oyerinde y Teddy Solomon sobre el escenario de TechCrunch Disrupt

En TechCrunch Disrupt 2025, Tade Oyerinde y Teddy Solomon dejaron un mensaje claro: conseguir descargas es fácil, lo difícil es que la gente se quede.

Oyerinde es fundador y canciller de la escuela online Campus. Solomon es cofundador de Fizz, una app social para universidades. Sobre el escenario contaron cómo han hecho crecer sus empresas sin quemar a los usuarios que las sostienen.

Campus: de los títulos a la suscripción permanente al aprendizaje

Campus funciona como un community college digital. Ofrece títulos de asociado en áreas como tecnología de la información y administración de empresas, además de certificados en especialidades como cosmetología y flebotomía.

Según Oyerinde, más de 3.000 estudiantes están matriculados y más de 100 profesores colaboran al menos a tiempo parcial con la escuela.

Para mantener los precios accesibles en Estados Unidos, Campus se apoya en las becas Pell Grant. Y en el lado de la financiación privada, Oyerinde presume de tener un "equipo de multimillonarios" en su cap table, entre ellos Sam Altman de OpenAI y Jason Citroen de Discord.

Eso cambia el tipo de presión que siente la compañía.

"Ellos no necesitan el dinero", dijo. "Lo que realmente quieren es transformar de forma fundamental cómo funciona la educación en este país, para mejor."

Campus no quiere que la relación con el alumno termine cuando obtiene su título. La apuesta es que la educación se parezca más a una suscripción continua.

Oyerinde explicó que han empezado a lanzar cursos a la carta porque los empleadores piden clases muy específicas para formar a sus equipos en habilidades concretas; mencionó ejemplos como "vibe coding". La señal es clara: la gente quiere seguir subiendo de nivel, incluso después de graduarse.

Cree que en el futuro "todo el mundo tendrá algún tipo de membresía o servicio de suscripción" que le ayude a desarrollar nuevas habilidades a lo largo de su carrera. Campus quiere ocupar ese lugar.

"Todos en esta sala, no solo quienes buscan un título de dos años, podrán venir a Campus y aprender con nosotros", dijo. "Clases online en vivo, impartidas por gente increíble."

Si Campus consigue ofrecer de forma constante clases en directo, útiles, con profesores en los que los alumnos confían, no tendrá que luchar contra la deserción como una app de consumo más. El modelo está pensado para acompañar a la persona durante años.

Fizz: de los posts anónimos al mercado de todo el campus

Desde el otro lado del escenario, Teddy Solomon contó cómo Fizz intenta mantener enganchados a los estudiantes en más de 200 campus universitarios de EE. UU.

Fizz se lanzó en 2021 como red social universitaria y, en un momento dado, también operó en institutos de todo el país. La empresa ha recaudado más de 40 millones de dólares de fondos como Owl Ventures y NEA.

Para no ser "otra app" que se abre dos semanas y se borra, Fizz ha ido añadiendo razones adicionales para volver.

Solomon detalló que Fizz ha:

  • creado un marketplace entre estudiantes (peer-to-peer) en el que se han publicado más de 100.000 artículos,
  • incorporado un componente de vídeo para que los usuarios no se limiten a textos,
  • empezado a construir un producto llamado "Global Fizz" para llevar la experiencia más allá de Estados Unidos.

Habló con más detalle sobre estos planes en el pódcast Equity de TechCrunch, donde dibujó el futuro que imagina para Fizz.

Monetizar sin cargarse la comunidad

Al final, cualquier comunidad tiene que sostener un modelo de negocio. Para Fizz, eso significa publicidad, pero con cuidado.

Solomon explicó al público que la empresa está explorando vías de monetización y, por ahora, se centra en los anuncios.

"Ya hemos trabajado con compañías como Perplexity", dijo. Reconoció que "los modelos de suscripción han funcionado bien en apps", pero dejó claro que no son la prioridad inmediata.

"Ahora mismo estamos centrados en nuestro negocio publicitario y en construir un gran producto que haga que los usuarios se queden y sean felices."

Y remató con la idea que atravesó todo el panel: "Los usuarios lo son todo."

La comunidad como foso defensivo

Campus y Fizz son muy distintos en la superficie —una plataforma educativa acreditada frente a una red social—, pero sus fundadores comparten la misma tesis sobre audiencias comprometidas:

  • Diseñar relaciones de largo plazo, no transacciones puntuales
  • Ir sumando funciones que aumenten los motivos para volver (cursos a la carta, marketplace, vídeo)
  • Aprovechar inversores pacientes para no exprimir al usuario demasiado pronto
  • Tratar a la comunidad como el producto principal, no como un extra

Es, en buena medida, la misma promesa de TechCrunch Disrupt. Ediciones anteriores han reunido en sus escenarios a más de 250 líderes de empresas como Google Cloud, Netflix, Microsoft, Box, ElevenLabs, Wayve, Hugging Face y a16z.

La próxima cita ya tiene fecha: Disrupt vuelve a San Francisco del 13 al 15 de octubre de 2026, con lista de espera abierta para los primeros tickets con descuento.

Para quienes construyen productos que aspiran a vivir en el móvil de la gente durante años, el mensaje de Oyerinde y Solomon es directo: si quiere una audiencia realmente comprometida, diseñe su producto para acompañar a sus usuarios en el tiempo, no solo hasta la próxima métrica trimestral.

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