Biz Stone, cofundador de Twitter, y Evan Sharp, cofundador de Pinterest, no han abandonado las redes sociales. Pero su nuevo proyecto parte de una idea incómoda: las plataformas de los últimos 15 años han dejado, en palabras de Sharp, una “terrible devastación” en la mente y el corazón de las personas.
Su nueva startup se llama West Co y ya habría levantado 29 millones de dólares, con Spark Capital liderando la ronda semilla, según información recopilada por el Financial Times a partir de declaraciones públicas, registros regulatorios y ofertas de empleo.
El primer producto de West Co es Tangle, una app social que se lanzó en noviembre en formato solo por invitación.
En lugar de centrarse en likes, seguidores o contenido viral, Tangle arranca cada día con una pregunta sencilla: “What’s your intention for today?” – “¿Cuál es tu intención para hoy?”
La idea es que los usuarios compartan sus objetivos diarios con sus amigos y que la app les ayude a:
- planificar el día con más intención,
- registrar lo que realmente ocurre,
- identificar los “hilos más profundos” que dan forma a su vida.
Sharp, CEO de West Co, explica que el proyecto nace de una pregunta de fondo: “What could I build that might help address just some of the terrible devastation of the human mind and heart that we’ve wrought the last 15 years?”
Es una promesa ambiciosa para otra red social más, sobre todo viniendo de dos figuras clave de la era anterior. Pero el posicionamiento es claro: diseñar una plataforma alrededor de la reflexión y la intención, no del scroll infinito.
Biz Stone, por su parte, señaló al Financial Times que Tangle podría cambiar de forma significativa antes de abrirse al público general.
Quedan en el aire varias incógnitas: cuándo saldrá Tangle de la fase de invitación, cómo piensa West Co generar ingresos y si realmente hay masa crítica para una experiencia social más tranquila y estructurada.
Lo que sí está claro es que algunos de los arquitectos originales de las redes sociales ahora quieren arreglar el ecosistema que ayudaron a crear, y han puesto 29 millones de dólares detrás de la idea de que todo podría empezar con una simple pregunta sobre tu día.



