Las betas 26.4 de Apple refuerzan la seguridad y queman los últimos puentes con Intel

19 de febrero de 2026
5 min de lectura
Varios dispositivos Apple mostrando betas de iOS, iPadOS y macOS 26.4 en sus pantallas

Las betas 26.4 de Apple refuerzan la seguridad y queman los últimos puentes con Intel

Las nuevas betas de iOS, iPadOS y macOS 26.4 parecen, a simple vista, otra ronda de pequeñas mejoras: algo de IA para playlists, novedades en podcasts y retoques visuales. Pero debajo de esa capa amable hay cambios que dicen mucho sobre hacia dónde va el ecosistema de Apple: más seguridad por defecto, un tímido paso hacia mensajes modernos con el exterior y el principio del fin para las apps Intel en el Mac.

En este análisis miramos qué significan realmente estas decisiones para usuarios, empresas y desarrolladores en España y Latinoamérica.


La noticia en breve

Según el análisis de Ars Technica firmado por Andrew Cunningham, Apple ha lanzado las primeras betas para desarrolladores y público general de iOS 26.4, iPadOS 26.4, macOS 26.4 y el resto de sus sistemas.

En la superficie destacan funciones fáciles de vender: en Apple Music, el nuevo modo "Playlist Playground" genera listas a partir de descripciones de texto; la app Podcasts incorpora soporte nativo para videopodcasts; y Freeform recibe un modo Creator Studio con acceso a un banco de imágenes y generación de imágenes mediante IA.

Bajo el capó hay cinco cambios más estratégicos:

  • En MacBook aparece un control manual para limitar el porcentaje máximo de carga de la batería.
  • Apple empieza a probar cifrado de extremo a extremo para mensajes RCS, pero solo entre dispositivos Apple.
  • Vuelve la barra de pestañas compacta de Safari en Mac y iPad.
  • La función Stolen Device Protection pasa de opcional a estar activada por defecto en iPhone.
  • macOS comienza a avisar de que Rosetta 2 desaparecerá en una versión futura.

Llama la atención lo que no está: la prometida versión "más inteligente" de Siri sigue retrasándose y, según Ars Technica, no llegaría antes de la 26.5 o incluso de iOS 27.


Por qué importa

Más allá de la lista de novedades, estas betas marcan cómo quiere Apple que usemos (y dejemos de usar) sus dispositivos en los próximos años.

Quién gana:

  • Usuarios preocupados por su seguridad digital. Que Stolen Device Protection esté activo por defecto hace que un iPhone robado valga menos para los delincuentes: aunque hayan visto tu código, sin Face ID o Touch ID será mucho más difícil cambiar contraseñas, desactivar Buscar o vaciar tus apps financieras.
  • Quienes usan el MacBook como “PC de sobremesa”. El nuevo límite de carga ayuda a alargar la vida útil de baterías que pasan el día enchufadas. En mercados donde un MacBook es una inversión grande —como buena parte de Latinoamérica—, esto puede traducirse en uno o dos años extra antes de necesitar un cambio de batería o de equipo.
  • Fans de interfaces limpias. El regreso de la barra de pestañas compacta en Safari para Mac y iPad da más espacio al contenido y demuestra que Apple puede rectificar sin admitirlo en voz alta.

Quién pierde:

  • Usuarios y empresas atadas a software antiguo para Intel. Rosetta 2 ha sido el salvavidas silencioso que permitía seguir usando esas apps en Macs con chips M. Con los avisos de macOS 26.4, Apple deja claro que ese salvavidas tiene fecha de caducidad: para macOS 28, en la mayoría de los casos, desaparecerá.
  • Familias y grupos de amigos mixtos iOS/Android. Siguen sin tener una experiencia de mensajería realmente simétrica. Apple moderniza su soporte RCS, pero el cifrado solo funciona, por ahora, entre iPhone, iPad, Mac y Apple Watch. Los usuarios de Android quedan fuera de esa mejora.

En resumen, Apple está decidiendo cuánto tiempo será viable tu hardware, cuán complicado será salir de su ecosistema y cuánto está dispuesto a incomodarte en nombre de la seguridad.


El panorama general

Las betas 26.4 encajan en varias tendencias de fondo que van mucho más allá de una sola versión.

1. Seguridad por defecto, aunque incomode
Apple lleva años moviéndose hacia un modelo donde la seguridad básica deja de ser una opción para convertirse en obligación. Lo vimos con el cifrado del sistema, con las restricciones a apps que rastrean tu actividad y con la presión para activar la verificación en dos pasos.

Stolen Device Protection como opción obligatoria encaja en esa línea. Tiene sentido: en muchos robos de móviles, el objetivo real no es el hardware, sino tus cuentas bancarias, correos y redes sociales. El coste es más fricción cuando viajas o usas el móvil en lugares nuevos, especialmente si dependes a menudo del código porque la biometría falla.

2. RCS, interoperabilidad y presión regulatoria
El soporte a RCS por parte de Apple no se puede entender sin mirar a Bruselas y Washington. El Acta de Mercados Digitales (DMA) de la UE presiona para que grandes plataformas no bloqueen la interoperabilidad de servicios clave, y en Estados Unidos hay demandas antimonopolio en marcha.

Al actualizar su implementación de RCS y empezar a probar cifrado, Apple puede argumentar que su "burbuja verde" ya no es un simple SMS anticuado. Sin embargo, al limitar de momento el cifrado a chats entre dispositivos Apple, el mensaje es claro: la experiencia realmente premium sigue siendo iMessage.

3. Final de la transición Intel → Apple Silicon
En la práctica, la mayoría de apps populares ya tienen versión nativa para los chips M. Pero en muchas empresas, estudios creativos y organismos públicos siguen vivas herramientas internas o verticales que solo existen como binarios Intel.

La estrategia de Apple es la de siempre: primero añade una capa de compatibilidad (Rosetta), después avisa de su retirada y, por último, la elimina. Para el usuario medio esto supone un Mac más homogéneo y eficiente. Para organizaciones con poco presupuesto de TI, puede significar tener que elegir entre quedarse en una versión antigua de macOS —con todos los riesgos de seguridad— o afrontar un proyecto de migración.

4. Una IA discreta frente al asistente omnipresente
Mientras Microsoft y Google compiten a ver quién integra antes un chatbot en cada esquina del sistema, Apple sigue un camino más conservador: pequeñas funciones de IA bien acotadas (listas de reproducción, imágenes generadas en Freeform) en lugar de un gran Siri reinventado.

La ausencia del nuevo Siri en estas betas sugiere que Apple aún no ha encontrado la fórmula para lanzar un asistente conversacional que cumpla sus propias exigencias de calidad y privacidad. En Europa y Latinoamérica, donde el escepticismo hacia el tratamiento masivo de datos es alto, puede ser una estrategia prudente.


El ángulo europeo e hispanohablante

Mensajería y regulación en la UE
En Bruselas se debate si iMessage debe considerarse un servicio "gatekeeper" bajo el DMA, lo que podría obligar a cierto grado de apertura. La evolución de RCS en iPhone será munición para ambos bandos: Apple podrá decir que ya está mejorando la interoperabilidad, mientras que quienes piden más apertura señalarán que el cifrado solo entre dispositivos Apple no resuelve el problema de fondo.

En España y buena parte de Latinoamérica, donde WhatsApp es el estándar de facto, RCS tiene un papel secundario. Sin embargo, un RCS más moderno y seguro podría resultar atractivo para comunicaciones empresariales formales (bancos, operadores, administraciones públicas), sobre todo con usuarios que no usan apps de mensajería.

Seguridad en contextos de alta criminalidad
En muchas ciudades latinoamericanas el robo de móviles es un problema diario, a menudo ligado a extorsiones o accesos a banca móvil. Para esos mercados, que Stolen Device Protection esté activo sin que el usuario tenga que saber que existe puede marcar una diferencia real.

En España, con mucho turismo y carteristas especializados en smartphones, la medida también encaja bien con las prioridades de protección al consumidor y de lucha contra el fraude financiero.

Durabilidad, precio y brecha digital
El límite manual de carga del MacBook puede parecer un detalle técnico, pero está alineado con el empuje europeo hacia dispositivos más duraderos y con menor impacto ambiental. Para estudiantes o autónomos en España y América Latina, que exprimen un portátil durante muchos años, poder cuidar mejor la batería es algo más que un capricho geek.

En cambio, el ocaso de Rosetta puede agravar la brecha digital: pequeñas empresas y centros educativos latinoamericanos que dependen de software antiguo verán cómo sus Macs "modernos" dejan de ejecutar programas clave salvo que inviertan en actualizaciones que tal vez no se pueden permitir.


Mirando hacia adelante

¿Qué podemos esperar a partir de aquí?

  • Corto plazo (próximos meses): La versión final 26.4 llegará, previsiblemente, con el límite de carga en Mac, el retorno de las pestañas compactas en Safari, la protección contra robo activada por defecto y los avisos de Rosetta. El cifrado RCS pleno y el nuevo Siri quedan, casi seguro, para más adelante.

  • Medio plazo (2026): La discusión sobre mensajería interoperable no va a desaparecer. Si el regulador europeo aprieta y tribunales en EE. UU. fallan en contra de Apple, la compañía tendrá fuertes incentivos para habilitar RCS cifrado también entre iPhone y Android, aunque mantenga diferencias visuales (los famosos globos verdes y azules).

  • Retirada de Rosetta: Veremos un goteo de anuncios del tipo "última versión compatible con Intel" y, en paralelo, productos que simplemente dejan de actualizarse. Las empresas harían bien en realizar ya un inventario de apps críticas que siguen siendo Intel‑only y planificar su sustitución antes de macOS 28.

  • Siri y la narrativa de la IA en Apple: Cuanto más se retrase el "Siri mejorado", más fuerte será la comparación con asistentes basados en modelos grandes de lenguaje que ya usan muchos usuarios vía apps de terceros. Apple necesitará algo más que un "Siri un poco menos tonto" para recuperar el protagonismo.

  • Riesgos de experiencia de usuario: La seguridad por defecto suele venir acompañada de más mensajes, advertencias y pasos extra. Si Apple no cuida mucho la explicación (sobre todo en idiomas distintos al inglés), existe el riesgo de que usuarios menos técnicos terminen desactivando funciones valiosas por pura frustración.


En resumen

Las betas 26.4 no son espectaculares, pero sí estratégicas. Apple aprovecha esta ronda para blindar la seguridad básica del iPhone, modernizar —a medias— su punto más débil en interoperabilidad (los mensajes verdes) y anunciar que la era Intel en el Mac entra en cuenta atrás, todo ello aliñado con pequeñas dosis de IA útil.

La cuestión para usuarios, empresas y reguladores en el mundo hispanohablante es clara: ¿estamos ganando realmente en seguridad, durabilidad y opciones, o solo cambiamos libertad por comodidad dentro de un jardín cada vez más cerrado?

Comentarios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!

Publicaciones relacionadas

Mantente informado

Recibe las últimas noticias de IA y tecnología en tu correo.