1. Titular e introducción
Durante casi una década, comprar un portátil con Intel ha sido un juego de concesiones: si quería más CPU, perdía batería; si apostaba por mejor gráfica integrada, sacrificaba rendimiento bruto o funciones de IA. Panther Lake, la nueva familia Core Ultra Series 3, es el primer paso serio para romper ese círculo.
Las pruebas independientes –incluida la extensa review de Ars Technica– apuntan a algo que no veíamos desde Tiger Lake: sube la potencia del procesador, mejora mucho la GPU, la eficiencia es competitiva y la NPU ya no es un añadido de marketing. En este análisis vamos más allá de los benchmarks: qué significa Panther Lake para el mercado global, para Europa e Iberoamérica y para la guerra abierta entre Intel, AMD, Qualcomm y Apple.
2. La noticia en breve
Según informa Ars Technica, Panther Lake (Core Ultra Series 3) es la plataforma de portátiles más sólida de Intel en al menos cinco años. El chip estrella probado, el Core Ultra X9 388H, se analizó dentro del Asus Zenbook Duo UX8407, un portátil con doble pantalla.
En CPU, el X9 388H supera al Ryzen AI 9 HX 370 de AMD entre un 10 y un 40 % en cargas multihilo, y mantiene alrededor de un 10 % de ventaja en rendimiento monohilo frente a Lunar Lake, generaciones anteriores de Intel y el Snapdragon X Elite de Qualcomm. Solo los últimos M‑series de Apple marcan distancias claras en single‑core.
La gráfica integrada Arc B390 prácticamente duplica el rendimiento de las iGPU anteriores de Intel y de la Radeon 890M de AMD, especialmente en juegos con trazado de rayos. La autonomía del Zenbook Duo se considera muy buena para un equipo con dos pantallas, y las estimaciones apuntan a una duración competitiva frente a otros portátiles de gama alta si se trasladara ese chip a diseños más clásicos.
Toda la gama Core Ultra 3 integra una NPU lo bastante rápida para cumplir los requisitos de Copilot+ PC de Microsoft. Los principales problemas no están dentro del silicio, sino fuera: una fuerte escasez de memoria RAM y señales de que Intel podría no producir suficientes chips para cubrir la demanda.
3. Por qué importa
Panther Lake importa porque ataca tres dolores de cabeza a la vez: el rendimiento errático entre generaciones, la segmentación absurda de funciones y un mensaje de producto que nadie –ni OEMs ni usuarios– terminaba de entender.
Meteor Lake mejoró la gráfica integrada, pero a costa de quedarse corto en CPU frente a chips antiguos. Lunar Lake trajo muy buena eficiencia y una GPU decente, pero perdió músculo de procesador. Arrow Lake recuperó fuerza bruta en CPU recortando en gráfica y en capacidades de IA. El resultado: una sensación de “lotería” al comprar un portátil Intel.
Panther Lake cambia las reglas. Para los fabricantes, es una plataforma coherente: misma arquitectura de GPU moderna, NPU capaz en todos los modelos y un rango de consumo relativamente razonable. Para quien compra, se acerca al modelo Apple: si eliges la generación nueva, en general es mejor en casi todo que la anterior, sin tener que estudiar una tabla comparativa interminable.
Ganadores claros:
- Fabricantes de portátiles (Lenovo, HP, Dell, Asus, pero también marcas europeas e hispanas como Slimbook o Bq en su momento), que por fin pueden diseñar gamas completas sobre un mismo Intel sin volverse locos con las combinaciones.
- Usuarios que dependen de la gráfica integrada: jugadores que se conforman con 1080p, creadores que usan aceleración GPU, estudiantes que no pueden pagar una GPU dedicada.
- Empresas que planean flotas de “AI PC”: cualquier configuración con Panther Lake cumple con Copilot+, lo que simplifica muchísimo la homologación.
Los que salen perdiendo, al menos a corto plazo, son AMD y Qualcomm. AMD desaprovecha el impulso ganado en 2024 con una generación de portátiles bastante continuista, y los primeros equipos Windows on ARM con Snapdragon X Elite pierden brillo más allá de escenarios ultramóviles muy concretos.
4. El contexto amplio
Panther Lake se cruza con tres tendencias clave: el boom del “AI PC”, la batalla entre x86 y ARM en portátiles y la apuesta de Intel por convertirse en una foundry de peso mundial.
AI PC y la fiebre de los NPU. Microsoft ha fijado con Copilot+ un listón mínimo de rendimiento para los NPU. Lunar Lake solo lo cumplía en parte de la gama, Arrow Lake se quedaba fuera. Panther Lake unifica el mensaje: todos los modelos llegan. Hoy eso se traduce en demos simpáticas de Windows, pero mañana significará transcripción local, generación de contenidos sin subir datos a la nube y análisis de información sensible en el propio equipo. En un marco regulatorio cada vez más exigente, eso es oro.
x86 frente a ARM. Snapdragon X Elite ha demostrado que ARM puede ofrecer una experiencia de portátil “de verdad” con autonomía espectacular. El problema sigue siendo el ecosistema: drivers, apps, emulación x86. Panther Lake, con muy buen rendimiento a 25–30 W y compatibilidad total, reduce el atractivo de ARM para muchos usuarios profesionales. Apple, con sus M‑series, sigue jugando en otra liga de eficiencia, pero fuera del mundo Windows.
La nueva Intel como foundry. Técnicamente, Panther Lake es un examen serio para el proceso 18A. Los primeros resultados indican que Intel vuelve a ser capaz de fabricar chips rápidos y relativamente eficientes en casa. Comercialmente, la presión es enorme: si 18A no escala o si hay cuellos de botella, no solo sufrirá la división de PC, sino también la credibilidad de Intel como proveedor para terceros, incluidos potenciales clientes europeos.
Históricamente, el último salto así de “limpio” fue Tiger Lake, que combinó nuevos núcleos, gráfica decente y buena eficiencia. Lo que vino después fueron bandazos. Dentro de dos o tres generaciones sabremos si Panther Lake es el inicio de una etapa más estable o solo un oasis.
5. La perspectiva europea e hispana
En Europa y en buena parte de Latinoamérica, Panther Lake hay que leerlo en clave de eficiencia, precio y soberanía tecnológica.
En la UE, con precios de energía altos y políticas de Pacto Verde, un portátil que rinde bien en el rango de 25–30 W no es solo un capricho técnico, es un argumento económico y de compras públicas. Los criterios de eficiencia energética y huella de carbono pesan cada vez más en licitaciones de administraciones y grandes empresas.
La unificación del NPU encaja además con el GDPR y la futura Ley de IA europea: menos datos personales saliendo de la máquina hacia nubes de EEUU para tareas de IA, más inferencia local. Sectores como sanidad, banca o administraciones en España, México o Chile pueden beneficiarse de portátiles capaces de ejecutar modelos en local por motivos legales y de latencia.
En el mundo hispanohablante aparecen también oportunidades para actores locales y regionales. Marcas como Slimbook (España) o integradores en México, Colombia o Argentina que ensamblan equipos para empresas pueden aprovechar Panther Lake para ofrecer portátiles Linux o Windows con buena gráfica integrada y NPU sólida sin depender siempre de AMD.
El gran pero es la disponibilidad. La escasez de RAM afecta especialmente a mercados donde el precio manda, como gran parte de Latinoamérica. Si los portátiles con Panther Lake llegan tarde o claramente más caros que las alternativas con Ryzen, su impacto real será limitado, por muy buenos que sean los benchmarks.
6. Mirando hacia adelante
Durante los próximos 12–18 meses, Panther Lake debería convertirse en la base de la mayoría de portátiles Windows de gama media‑alta y alta: ultrabooks, equipos para creadores, estaciones móviles y, algo más adelante, líneas profesionales de grandes fabricantes.
Puntos clave a vigilar:
- Segmento medio: ¿mantendrá Intel la misma arquitectura de GPU y NPU en los modelos más accesibles o volveremos a ver recortes confusos?
- Diseños finos y ligeros: el X9 388H luce espectacular en un chasis relativamente grueso como el Zenbook Duo; falta ver cómo aguanta en ultrabooks de 14 mm.
- Drivers y software profesional: si Intel termina de pulir Arc en Linux y en suites creativas, puede ganar mucha tracción entre desarrolladores y creadores europeos y latinoamericanos.
- Respuesta de AMD y Qualcomm: la próxima generación real de Ryzen Mobile y la segunda ola de Snapdragon para Windows marcarán si Panther Lake fue un golpe aislado o el inicio de un cambio de ciclo.
- Utilidad real de Copilot+: si las funciones de IA acaban desactivadas por departamentos de TI preocupados por cumplimiento normativo, el valor del NPU quedará en entredicho.
En cuanto a plazos, veremos primero modelos “halo” durante 2026 y un despliegue más masivo en educación, pymes y sector público a partir de 2027, cuando el canal confíe en la plataforma y los precios de RAM se normalicen.
7. Conclusión
Panther Lake es el mejor Intel móvil en muchos años y, sobre todo, el primero que ofrece un relato claro: CPU rápida, gráfica integrada de verdad, autonomía razonable y NPU útil en toda la gama. No borra los tropiezos de la última década ni alcanza aún a Apple en eficiencia, pero devuelve a Intel a la conversación como opción por defecto en portátiles Windows. La cuestión que queda para el lector es simple: ¿confía en que Intel mantenga este rumbo durante varias generaciones, o prefiere diversificar sus apuestas entre AMD, Apple y, cada vez más, ARM?



