YouTube acaba de complicarle la vida a muchos creadores que se toman en serio los subtítulos, y lo ha hecho sin previo aviso.
Durante varios días, los canales que usan el formato avanzado SRV3 (también conocido como YTT – YouTube Timed Text) vieron cómo la plataforma dejaba de aceptar sus archivos. Ante las quejas, Google confirmó a Ars Technica que ha “limitado temporalmente” el uso de SRV3 porque puede provocar errores de reproducción en algunos usuarios.
No hay fecha para que todo vuelva a la normalidad.
Qué es SRV3 y por qué importa
Google añadió soporte para SRV3 en YouTube alrededor de 2018. No son simples líneas de texto: es un formato propio con opciones pensadas para producciones cuidadas:
- Colores personalizados y niveles de transparencia
- Diferentes tipografías
- Animaciones
- Posicionamiento preciso de los subtítulos en la pantalla
Eso permite, por ejemplo, colorear a cada hablante, crear efectos de karaoke o integrar visualmente los subtítulos con la estética del vídeo. Muchos canales de música, educación y accesibilidad —incluidos creadores en América Latina y España— se apoyan en SRV3 para ofrecer una experiencia mucho más rica.
Qué ha cambiado en YouTube
Según la comunicación oficial de Google:
- Ya no se pueden subir nuevos subtítulos en formato SRV3.
- En vídeos que ya tenían SRV3, los subtítulos pueden dejar de mostrarse por completo hasta que se restaure la función.
La compañía añade que la mayoría de los creadores usan otros formatos y no se ven afectados por el bug. El problema es que los archivos SRV3, tal y como están ahora, pueden romper la reproducción del vídeo, así que Google ha preferido cortar por lo sano antes que arriesgarse a que el contenido ni siquiera cargue.
En su mensaje aparece un matiz importante: el cambio debería ser temporal para “casi todos” los vídeos. Esa frase deja la puerta abierta a que ciertas funciones avanzadas de SRV3 no vuelvan tal y como las conocíamos.
Los creadores pagan la factura
Mientras no haya un plazo claro, los canales que dependen de SRV3 se ven obligados a elegir entre malas opciones:
- Rehacer subtítulos en formatos más limitados,
- renunciar a colores, posiciones y animaciones avanzadas,
- o confiar mientras tanto en subtítulos generados por IA, que todavía fallan con nombres, acentos y jerga local.
Para quienes necesitan subtítulos —personas sordas o con discapacidad auditiva, estudiantes de idiomas o quienes ven vídeos sin sonido en el metro— muchos de los contenidos mejor cuidados en YouTube se han vuelto, de golpe, menos accesibles.
Otra crisis de comunicación para Google
Lo más frustrante es que la comunidad pasó casi una semana sin explicaciones claras, alimentando rumores sobre la posible “muerte” definitiva de SRV3.
Y hay dos señales que deberían preocupar a cualquiera que construya workflows profesionales sobre YouTube:
- SRV3 es un formato creado por el propio Google, pero aun así no se ha tratado como una pieza crítica al cambiar la infraestructura interna.
- El formato no está documentado oficialmente. La comunidad ha tenido que hacer ingeniería inversa y fiarse de un comportamiento nunca garantizado por contrato.
La lección para los creadores hispanohablantes es sencilla: si basan su estrategia de subtítulos en funciones privadas y sin documentación de YouTube, asumen un riesgo serio. Hasta que Google restaure y documente SRV3 de forma clara, conviene planificar como si este formato pudiera desaparecer para siempre.



